Incendios forestales

Los incendios forestales son, probablemente, el principal problema medioambiental en España de las últimas décadas. En promedio, en España se producen más de 20.000 incendios cada año, que afectan a más de 150.000 hectáreas (pero hay mucha variabilidad, algunos años se han quemado casi 500.000 has, el 1% de la superficie nacional).

Para evaluar la problemática de los incendios, es decir, el peligro por incendio forestal, hay que atender fundamentalmente a dos aspectos, el “Efecto fuego” y la “Vulnerabilidad”:

1. El “Efecto Fuego”: evalúa el riesgo de que una zona se vea afectada por un incendio, que a su vez depende de:

a) La Probabilidad de Ignición (porcentaje de veces en las que se produce ignición al acercar al combustible un foco de calor -una colilla, una pavesa, una concentración de rayos solares por efecto lupa…-), que evalúa el riesgo de que se llegue a iniciar el fuego. Depende de:

      • La meteorología: sobre todo la humedad relativa (la Probabilidad de Ignición depende en gran medida de la humedad del combustible fino muerto –herbáceas agostadas, acículas y hojas muertas…, cuya humedad se equilibra con la del aire en 1 hora). La humedad relativa depende de la cantidad de vapor de agua existente en el aire y de la temperatura: a igual cantidad de vapor de agua en el aire, si la temperatura es mayor, la capacidad de ese aire de contener vapor de agua aumenta, y por lo tanto, la humedad relativa (que mide la relación entre el vapor de agua existente en el aire y la máxima cantidad de vapor que podría contener) disminuye. Por tanto, a mayor temperatura o/y menor cantidad de vapor en el aire, menor humedad relativa, y por tanto mayor probabilidad de ignición.
      • La existencia de una “causa de ignición

b) Las condiciones de propagación del fuego, una vez iniciado. Dependen de:

      • La meteorología: sobre todo el viento (que, además de acelerar la sequedad del combustible, facilita que una ignición inicial se propague, aportando oxígenos a la combustión), especialmente si es seco, y la humedad relativa (que afecta a la humedad del combustible muerto fino -en equilibrio con la del aire en 1 hora-, medio -en equilibrio en 10 horas- y grueso -en 100 horas-). Cuanta menor humedad tenga el combustible, menos energía hay que emplear en evaporarla, y más rápida es la propagación. La estabilidad de la atmósfera también tiene un papel importante en la propagación (Mérida, 2000): situaciones de inestabilidad atmosférica favorecen el desarrollo de columnas de convección, que generan fuertes corrientes ascendentes, y por tanto horizontales en superficie para sustituir el aire que asciende. Muchos de los grandes incendios se producen en condiciones de inestabilidad atmoférica.
      • La humedad del combustible vivo que depende de la meteorología, pero no tanto de la de ese instante, sino de la de las semanas y meses anteriores, que determina la disponibilidad de agua en el suelo
      • La topografía: cuando el viento asciende pendiente arriba, el efecto es el mismo que si el viento fuera mayor (el combustible pendiente arriba esta más expuesto por radiación a las llamas del fuego que viene desde abajo, y por tanto se deseca y se inflama antes, incrementándose mucho la velocidad de propagación). Por ello, la pendiente y la orientación son también fundamentales. Los incendios son más frecuentes en ciertas posiciones topográficas (Vázquez y Moreno, 2001; Lloret et al., 2002)
      • Los medios de extinción: evidentemente, para unas mismas condiciones de propagación, a mayor capacidad de extinción, menor “Efecto Fuego”

2. La “vulnerabilidad” de la zona y los elementos afectados: evalúa el “valor” de lo que se ve afectado por el fuego.

A igualdad de Efecto Fuego (es decir, de riesgo de que un punto se vea afectado por el fuego), la problemática o peligro por incendio es mayor cuanto más “valor” tiene lo que se quema

 

La problemática de incendios está afectada por varios factores, todos ellos interrelacionados entre sí en un complejo entramado. En resumen, hay cuatro aspectos que inciden directamente en esta problemática:

  • La meteorología: es un aspecto determinante tanto en la fase de ignición como en la de propagación del incendio.
  • Las frecuencia de aparición de “causas de ignición”: cuantos más “inicios de fuegos forestales” se produzcan, mayor es la problemática.
  • La capacidad de extinción, que reduce en cierta medida la problemática
  • La vulnerabilidad o en “valor” de las zonas afectadas por los incendios: a igualdad de superficie quemada, cuanto más vulnerable sea (tenga más “valor”) la zona afectada, mayor es la problemática.

En el futuro, se espera que se incremente notablemente la problemática, a causa de:

  • El cambio climático: conllevará condiciones meteorológicas mucho más desfavorables, que facilitarán la ignición y la propagación, y (salvo que se afronten medidas eficaces de adaptación al cambio climático) debilitarán en general las masas forestales, lo que también incrementará la problemática de incendios (más material muerto en el monte, y material vivo con menos humedad). Además, la vegetación seguramente será poco a poco más xérica como consecuencia del cambio climático, lo que también incrementará la problemática de incendios.
  • Los cambios sociales: todo parece indicar que la problemática de la “Interfaz Urbano-Forestal” (IUF, zona en la que coexisten el combustible forestal y las zonas urbanizadas) se incrementará, con más zonas afectadas. Este incremento del territorio de IUF conllevará un aumento de las “causas de ignición” y de la vulnerabilidad.

Por tanto, el cambio climático es uno de los factores que más afectarán al previsto incremento de la problemática de los incendios forestales en España.

El equipo de la FIC cuenta con expertos en incendios forestales con experiencia en la evaluación del impacto del cambio climático sobre la problemática de los incendios forestales. En base a estos estudios es posible diseñar estrategias de adaptación más realistas y eficaces que si se diseñan partiendo de registros históricos.

Como en otros ya ámbitos comentados, nuestro trabajo consiste en generar la información climática esperable en el futuro (escenarios locales) y adaptarlos a las necesidades de cada proyecto, generando información de índices meteorológico-forestales de amplia utilización en la zona geográfica en la que se esté trabajando. Esta información se realiza tanto para puntos aislados del territorio (observatorios) como in continuun, abarcando todo el territorio. Posteriormente se realiza un análisis comparativo de los resultados obtenidos, para detectar los cambios en los índices meteorológico-forestales registrados entre los observados en el periodo de observación del pasado y los esperados para el futuro en base a los escenarios climáticos. Finalmente, se evalua a partir de ese análisis comparativo el impacto del cambio climático sobre la problemática de los incendios forestales en la zona en estudio.

Proyectos desarrollados en este ámbito:

Estudio del impacto del cambio climático sobre la problemática de los incendios forestales en España,  financiado por el Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino (MMARM) en la convocatoria 2011.

 

back1 Volver a Evaluación del impacto del cambio climático