Evaluación de impacto del cambio climático

Una vez generados los escenarios climáticos a escala local, esta información se traduce en el lenguaje correspondiente al ámbito en estudio.

En los últimos años, la FIC  ha buscado a los mejores especialistas expertos en distintos ámbitos para llevar a cabo de forma conjunta proyectos de evaluación de impacto en las siguientes áreas:

 

¿¿¿¿¿meterlos como iconos?????

– Cooperación al desarrollo y Seguridad alimentaria

– Biodiversidad

– Viticultura

– Incendios forestales

– Hidrología y gestión del agua

– Otros???: Turismo de montaña Pirineo aragonés, Interpolación Valencia, Distribución taxa mediterraneos, CCIREA, CLIMIFORAD…

Sin embargo, la metodología es adaptable y aplicable a muchos otros sectores, tales como el de la salud, los seguros agrícolas, control de plagas, energías alternativas, etc.

– Cooperación al desarrollo y Seguridad alimentaria:

Desde el año 2010, la FIC trabaja conjuntamente con el Instituto de Estudios del Hambre (IEH) (http://www.ieham.org) en proyectos de evaluación de impacto del cambio climático sobre la Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN) y medios de vida de zonas rurales empobrecidas en países en desarrollo en Centroamérica.

La primera experiencia conjunta de las dos entidades se realizó gracias a financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) (http://www.aecid.es) en el año 2009, a través del proyecto “Fortalecimiento de capacidades para la generación de escenarios de cambio climático, el análisis de sus efectos y la definición de estrategias de adaptación con poblaciones en situación de inseguridad” en Nicaragua, en el que también participó la Universidad Centroamericana (UCA).

La metodología empleada se detalla en el documento “Enfoques innovadores en la simulación del cambio climático y su impacto en la seguridad alimentaria La experiencia de Nicaragua”, que se puede descargar aquí. ¡¡¡¡Meter portada del documento!!!!!

Para este proyecto, la FIC tuvo que adaptar su metodología FICLIMA ¿¿¿artículo científico??? (verificada hasta el momento con éxito en Europa) a latitudes y condiciones climáticas de la región centroamericana, obteniendo magníficos resultados, mejores incluso que los logrados en Europa.

Estos buenos resultados fueron de gran interés para la  AECID, motivo por el que volvió a financiar otro proyecto en 2012 que daba continuidad al anterior e incluía el postgrado “Adaptación al Cambio Climático: Aplicación a la Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional” durante 2012 y 2013.

Desde entonces, el equipo FIC-IEH sigue trabajando en la región junto con otras entidades, en la implementación de otros proyectos tales como:

– “Fortalecimiento de capacidades locales para la adaptación al cambio climático en el Golfo de Fonseca ” financiado por la Unión Europea a través EuropeAid, cuyos resultados preliminares??   fueron presentados en el 12th Annual Meeting de la European Meteorological Society.

–  “Analysis of climate change impacts on coffee, cocoa and basic grains value chains in northern Honduras” encargado por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) (http://www.ifad.org/) como parte integrante del proyecto “Competitividad desarrollo rural sostenible en el Norte de Honduras (Horizontes del Norte) ” financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF). Este estudio ha supuesto un avance en cuanto a definición de de indicadores específicos para cada uno de los cultivos en estudio, y en cuanto a que no se ha ceñido sólo a la fase de producción sino que se han estudiado otras fases de la cadena de valor

Asimismo, la FIC  ha formado parte del profesorado docente en el curso “Cambio Climático y Agricultura” impartido por la Universidad internacional Zamorano (http://www.zamorano.edu)

 

– Biodiversidad:

Las interacciones entre el ámbito forestal y la problemática del cambio climático son bidireccionales: en una dirección, debe contemplarse qué puede aportar el sector forestal a la reducción de esta problemática (mitigación); y en la otra dirección, debe contemplarse el impacto que el cambio climático puede producir sobre el sector forestal y cómo adaptarse a él (adaptación).

Estas interacciones no son independientes, sino que se ven afectadas por complejos procesos de retroalimentación. Por ejemplo, la aportación del sector forestal a la mitigación por el efecto sumidero de CO2 de los bosques puede verse afectada si el impacto del cambio climático reduce su capacidad de almacenaje, o si incrementa la problemática de incendios forestales

Es necesario definir y aplicar herramientas que permitan gestionar los montes de una manera más eficaz para afrontar la problemática del cambio climático, enlazando adaptación y mitigación (adaptación para la mitigación).

El objetivo de la FIC en este ámbito se centra en generar y traducir la información sobre el clima futuro, en la información fitoclimática que para evaluar el impacto de ese clima futuro en su actividad, y definir a partir de ese impacto medidas de adaptación.

Para comprender la importancia de esta necesidad, sirva como ejemplo el caso de las repoblaciones forestales. Las circunstancias ambientales, sociales e históricas han llevado a España a desarrollar una gran experiencia repobladora, habiendo reforestado más de tres millones de hectáreas durante el siglo XX, todo un hito a escala mundial. No obstante, el escenario climático que se avecina a medio plazo, que es la escala temporal con la que se plantean los proyectos de repoblación, hace que parte de los métodos empleados tradicionalmente deban ser modificados. Así, la toma de decisiones referente a la elección de especies, su distribución en el territorio (a mayores o menores altitudes), la proporción entre especies en masas mixtas, o la época de plantación, debe ya basarse, no sólo en los datos fitoclimáticos del pasado (obtenidos a partir de registros climáticos históricos, como se ha venido haciendo tradicionalmente), sino también en los que se esperan para el futuro. De no hacerlo así, las condiciones climáticas futuras podrían hacer inviables las plantaciones del presente.

El trabajo de la FIC consiste en facilitar el acceso a esta información, sin requerir que los usuarios se especialicen en nuevas disciplinas, como la climatología o la modelización. En un primer paso, generamos la información de clima futuro, garantizando un correcto manejo científico de la misma (interpolaciones a todos los puntos del territorio, cuantificación de la incertidumbre…). A  partir de la información climática obtenida, generamos la información fitoclimática  utilizando para ello el sistema fitoclimático de ALLUÉ-ANDRADE (1990, 1997) modificado por GARCÍA-LÓPEZ y ALLUÉ CAMACHO (2003) (Metodología CLIMATFOREST). Finalmente, en base a esa información fitoclimática, se realiza una evaluación del impacto del cambio climático en la diversidad y la composición de las masas forestales.

Para estos estudios de evaluación de impacto fitoclimático, forman parte del equipo de la FIC los autores del desarrollo de la metodología CLIMATFOREST, que puede puede verse con más detalle en este enlace: www.climatforest.com

Meter portada de la web!!!!!!!!!

A continuación se describen los proyectos realizados en este ámbito:

– Estudio preliminar del cambio climático y su relación con la diversidad y composición de las cubiertas forestales en Castilla y León, financiado por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, ejecutado en el año 2008.

– Estudio del impacto del cambio climático sobre la diversidad y la composición de las cubiertas forestales en España,  financiado por el Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino (MMARM) en la convocatoria 2009.

 Estudio del impacto del cambio climático sobre la diversidad y la composición de las cubiertas forestales en los Parques Nacionales españoles, Proyecto financiado por la Fundación Biodiversidad en la convocatoria de 2009

 Estudio del impacto del cambio climático sobre la diversidad y la composición de las cubiertas forestales en las zonas de interés para la protección del Oso pardo en España, financiado por el Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino (MMARM) en la convocatoria 2010

 Desarrollo de una plataforma web para la visualización gráfica y numérica del impacto del cambio climático en base a índices bioclimáticos, a partir de los escenarios y modelos del 5º informe del IPCC,  financiado por el Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino (MMARM) en la convocatoria 2012 ¿¿¿AQUI?????

CLIMIFORAD????

 

– Viticultura:

España es uno de los países que más se verá afectado por los efectos del cambio climático y el sector vinícola es muy sensible a estos efectos.
El aumento de la temperatura tendrá repercusiones negativas en el sector vitivinícola, afectando a la fotosíntesis, la acidez, la concentración de azúcar, el grado alcohólico y la aparición de nuevas plaga, afectando a aspectos como el período de crecimiento de las vides, las diferentes fases fenológicas, la maduración de la uva, etc.

El mercado demanda cada día más vinos frescos con una buena acidez y una buena graduación (12 grados). Para lograr esto, la altitud y el clima son factores clave y el aumento de temperatura puede ser perjudicial para la calidad del vino si provoca una aceleración de la maduración de las uvas.

Si no se toman medidas de adaptación, los viñedos mediterráneos podrían llegar a sufrir graves perjuicios. Las condiciones óptimas para los viñedos se irían desplazando en altitud y latitud, lo que favorecería a otras regiones como Gran Bretaña o los países bálticos. Mientras, el aumento de temperatura podría provocar condiciones desfavorables para permitir el cultivo de estas cepas en actuales  zonas mediterráneas productoras.

Es evidente que el cambio climático ya registrado en las últimas décadas está teniendo un impacto importante en este sector, que está obligando a modificar las técnicas vitivinícolas en muchos lugares. Los impactos registrados hasta ahora, consecuencia de las emisiones del pasado, han llevado a un aumento de temperatura de 0,4ºC con respecto a la temperatura media global del periodo 1960-1990, con un incremento de 0,18ºC cada década en el periodo 1980-2006. Sin embargo, este calentamiento es mínimo con respecto al que prevén los escenarios de clima futuro que se manejan por la comunidad científica, que hacia 2050 simulan un aumento en la temperatura media global en torno a 2ºC. Puede imaginarse el impacto que producirá ese calentamiento, 5 veces superior al registrado hasta el momento.

Estos fenómenos aumentarán las posibilidades de aparición de situaciones potenciales de estrés hídrico en la viña. El estrés hídrico, que se produce cuando la cantidad de agua disponible es menor que la cantidad de agua demandada por las viñas, es una situación que se presenta gradualmente, y que si viene acompañado de calor puede acabar produciendo los siguientes problemas:

• Degradación de ácidos en la baya y aumento del potasio y del pH del mosto debido al sobrecalentamiento de las bayas.
• Desajustes en la síntesis de polifenoles.
• Aumento del grado alcohólico y mayor concentración de azúcar.
• Menor estabilidad del vino debido al pH alto.
• Se adelantan las maduraciones, lo que desequilibra la maduración alcohólica de la fenólica, que bloquea su evolución.
• Maduraciones no uniformes a nivel espacial
• Se pierde frescor y aromas
• Enveros no uniformes a nivel espacial
• Desarrollos vegetativos escasos
• Probable bloqueo de color
• Degradación de las clorofilas por exceso de calor en las hojas y problemas de maduración por no poder alcanzar el azúcar necesario.

Si un viñedo dispone de agua para el riego los problemas debidos al estrés hídrico pueden ser mitigados, pero se necesitan herramientas que permitan detectar con precisión y de una manera anticipada las situaciones de riesgo que puedan dar lugar a estos problemas y conocer la manera de llevar a cabo una gestión preventiva de las mismas. En la actualidad, en España hay técnicos con una gran experiencia en agricultura que controlan sus viñedos de una manera intuitiva. El problema es que este tipo de agricultura apenas emplea métodos de diagnóstico y, cuando se utilizan, no permiten una gestión integrada y óptima de la información.

Las actividades de gestión de una finca necesitan herramientas de diagnóstico que aporten información de cada una de ellas. Es por tanto de vital importancia obtener predicciones del cambio climático que permitan realizar una gestión optimizada de la finca, tanto a nivel de decisiones de riego, poda, fertilización etc. como de mejora de la homogeneidad de la finca.

Los estudios deben realizarse de manera individual en cada una de las fincas ya que el cambio climático no afectará a todas las zonas de la geografía por igual, por lo que resulta necesario que los viticultores dispongan de información específica de su finca, puesto que es en la escala local en la que se pueden adoptar medidas de adaptación a este cambio climático. El clima futuro podría suponer un cambio climático muy diferente en dos puntos situados a muy pocos kilómetros de distancia. Además el tipo de uva y el tipo de terreno son diferentes en cada tipo de finca.

La FIC ha participado en el siguiente proyecto de cooperación interempresa financiado por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) en 2009, en consorcio con las siguientes bodegas vinícolas: Bodegas Martínez Paiva, Bodegas Luis Cañas, Bodegas Valquejigoso, Grupo Osborne y con Hijos de Antonio Barceló, S.A.:

– Simulación del clima futuro a escala local para viticultura con implicaciones prácticas en la gestión del viñedo

 

– Incendios forestales:

Los incendios forestales son, probablemente, el principal problema medioambiental en España de las últimas décadas. En promedio, en España se producen más de 20.000 incendios cada año, que afectan a más de 150.000 hectáreas (pero hay mucha variabilidad, algunos años se han quemado casi 500.000 has, el 1% de la superficie nacional).

Para evaluar la problemática de los incendios, es decir, el peligro por incendio forestal, hay que atender fundamentalmente a dos aspectos, el “Efecto fuego” y la “Vulnerabilidad”:

1. El “Efecto Fuego”: evalúa el riesgo de que una zona se vea afectada por un incendio, que a su vez depende de:

a) La Probabilidad de Ignición (porcentaje de veces en las que se produce ignición al acercar al combustible un foco de calor -una colilla, una pavesa, una concentración de rayos solares por efecto lupa…-), que evalúa el riesgo de que se llegue a iniciar el fuego. Depende de:

  • La meteorología: sobre todo la humedad relativa (la Probabilidad de Ignición depende en gran medida de la humedad del combustible fino muerto –herbáceas agostadas, acículas y hojas muertas…, cuya humedad se equilibra con la del aire en 1 hora). La humedad relativa depende de la cantidad de vapor de agua existente en el aire y de la temperatura: a igual cantidad de vapor de agua en el aire, si la temperatura es mayor, la capacidad de ese aire de contener vapor de agua aumenta, y por lo tanto, la humedad relativa (que mide la relación entre el vapor de agua existente en el aire y la máxima cantidad de vapor que podría contener) disminuye. Por tanto, a mayor temperatura o/y menor cantidad de vapor en el aire, menor humedad relativa, y por tanto mayor probabilidad de ignición.
  • La existencia de una “causa de ignición

b) Las condiciones de propagación del fuego, una vez iniciado. Dependen de:

  • La meteorología: sobre todo el viento (que, además de acelerar la sequedad del combustible, facilita que una ignición inicial se propague, aportando oxígenos a la combustión), especialmente si es seco, y la humedad relativa (que afecta a la humedad del combustible muerto fino -en equilibrio con la del aire en 1 hora-, medio -en equilibrio en 10 horas- y grueso -en 100 horas-). Cuanta menor humedad tenga el combustible, menos energía hay que emplear en evaporarla, y más rápida es la propagación. La estabilidad de la atmósfera también tiene un papel importante en la propagación (Mérida, 2000): situaciones de inestabilidad atmosférica favorecen el desarrollo de columnas de convección, que generan fuertes corrientes ascendentes, y por tanto horizontales en superficie para sustituir el aire que asciende. Muchos de los grandes incendios se producen en condiciones de inestabilidad atmoférica.
  • La humedad del combustible vivo que depende de la meteorología, pero no tanto de la de ese instante, sino de la de las semanas y meses anteriores, que determina la disponibilidad de agua en el suelo
  • La topografía: cuando el viento asciende pendiente arriba, el efecto es el mismo que si el viento fuera mayor (el combustible pendiente arriba esta más expuesto por radiación a las llamas del fuego que viene desde abajo, y por tanto se deseca y se inflama antes, incrementándose mucho la velocidad de propagación). Por ello, la pendiente y la orientación son también fundamentales. Los incendios son más frecuentes en ciertas posiciones topográficas (Vázquez y Moreno, 2001; Lloret et al., 2002)
  • Los medios de extinción: evidentemente, para unas mismas condiciones de propagación, a mayor capacidad de extinción, menor “Efecto Fuego”

2. La “vulnerabilidad” de la zona y los elementos afectados: evalúa el “valor” de lo que se ve afectado por el fuego.

A igualdad de Efecto Fuego (es decir, de riesgo de que un punto se vea afectado por el fuego), la problemática o peligro por incendio es mayor cuanto más “valor” tiene lo que se quema

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La problemática de incendios está afectada por varios factores, todos ellos interrelacionados entre sí en un complejo entramado. En resumen, hay cuatro aspectos que inciden directamente en esta problemática:

• La meteorología: es un aspecto determinante tanto en la fase de ignición como en la de propagación del incendio.
• Las frecuencia de aparición de “causas de ignición”: cuantos más “inicios de fuegos forestales” se produzcan, mayor es la problemática.
• La capacidad de extinción, que reduce en cierta medida la problemática
• La vulnerabilidad o en “valor” de las zonas afectadas por los incendios: a igualdad de superficie quemada, cuanto más vulnerable sea (tenga más “valor”) la zona afectada, mayor es la problemática.

En el futuro, se espera que se incremente notablemente la problemática, a causa de:

• El cambio climático: conllevará condiciones meteorológicas mucho más desfavorables, que facilitarán la ignición y la propagación, y (salvo que se afronten medidas eficaces de adaptación al cambio climático) debilitarán en general las masas forestales, lo que también incrementará la problemática de incendios (más material muerto en el monte, y material vivo con menos humedad). Además, la vegetación seguramente será poco a poco más xérica como consecuencia del cambio climático, lo que también incrementará la problemática de incendios.
• Los cambios sociales: todo parece indicar que la problemática de la “Interfaz Urbano-Forestal” (IUF, zona en la que coexisten el combustible forestal y las zonas urbanizadas) se incrementará, con más zonas afectadas. Este incremento del territorio de IUF conllevará un aumento de las “causas de ignición” y de la vulnerabilidad.

Por tanto, el cambio climático es uno de los factores que más afectarán al previsto incremento de la problemática de los incendios forestales en España.

El equipo de la FIC cuenta con expertos en incendios forestales con experiencia en la evaluación del impacto del cambio climático sobre la problemática de los incendios forestales. En base a estos estudios es posible diseñar estrategias de adaptación más realistas y eficaces que si se diseñan partiendo de registros históricos.

Como en otros ya ámbitos comentados, nuestro trabajo consiste en generar la información climática esperable en el futuro (escenarios locales) y adaptarlos a las necesidades de cada proyecto, generando información de índices meteorológico-forestales de amplia utilización en la zona geográfica en la que se esté trabajando. Esta información se realiza tanto para puntos aislados del territorio (observatorios) como in continuun, abarcando todo el territorio. Posteriormente se realiza un análisis comparativo de los resultados obtenidos, para detectar los cambios en los índices meteorológico-forestales registrados entre los observados en el periodo de observación del pasado y los esperados para el futuro en base a los escenarios climáticos. Finalmente, se evalua a partir de ese análisis comparativo el impacto del cambio climático sobre la problemática de los incendios forestales en la zona en estudio.

Proyectos desarrollados en este ámbito:

– Estudio del impacto del cambio climático sobre la problemática de los incendios forestales en España,  financiado por el Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino (MMARM) en la convocatoria 2011.

 

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